Ana Mª 的个人资料El Mundo de Ani照片日志列表更多 工具 帮助

日志


11月6日

Dos frases más para la reflexión

"El mundo no está amenazado por las malas personas, sino por aquellos que permiten la maldad."
(Albert Einstein)

"Nada se olvida más despacio que una ofensa; y nada más rápido que un favor."
(Martin Luther King)
10月14日

Prolongación de la noche (Roberto Obregón)

No me niegues que a veces,
al despertar,
quisieras refugiarte nuevamente
debajo de mis manos,

quedarte quietecita, apenas
respirando,
convertida en la misma huella
de la noche.


9月25日

Otras cuantas frases

"Casi todas las personas son tan felices como deciden serlo."
(Abraham Lincoln)
 


"Si no tienes razón para vivir, no trates de vivir por los demás."
(Victor Yaotl De Noriega.)
 


"El VERDADERO dolor es el que se sufre sin testigos.-"
(Marco Valerio)
 


"Lo importante es no dejar de hacerse preguntas."
(Albert Einstein)
 

 

"Lo que ahoga a alguien no es caerse al río, sino mantenerse sumergido en él."
(Paulo Coelho)

9月8日

Todos tenemos grietas


Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaba a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros.
Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota sólo tenía la mitad del agua.
Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.
Después de dos años, la tinaja quebrada le hablo al aguador así, diciéndole:

"Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir."

El aguador, le dijo compasivamente: "Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino."

Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo, pero de todos modos se sentía apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar. El aguador le dijo entonces: "Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo de camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Maestro.

Si no fueras exactamente como eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza."

Cada uno de nosotros tiene sus propias grietas. Todos somos vasijas agrietadas, pero debemos saber que siempre existe la posibilidad de aprovechar las grietas para obtener buenos resultados.


8月21日

Frase para el día de hoy

"El hombre más rico del mundo no es el que conserva el primer duro que ganó,
sino el que conserva el primer amigo que tuvo."
(Marta Mason)

 


8月2日

Frasecita

El que no considera lo que tiene como la riqueza más grande, es desdichado, aunque sea dueño del mundo."

 

Epicuro

7月31日

Frase para recordar

"En lo que nos toque ser en la vida
hay que tratar de ser el mejor,
pero jamás creerse el mejor."
 

Juan Luis Vives

LA VIDA ES SUEÑO - JORNADA III - ESCENA XIX

SEGISMUNDO


Es verdad, pues: reprimamos
esta fiera condición,
esta furia, esta ambición,
por si alguna vez soñamos.
Y sí haremos, pues estamos
en mundo tan singular,
que el vivir sólo es soñar;
y la experiencia me enseña,
que el hombre que vive, sueña
lo que es, hasta despertar.

Sueña el rey que es rey, y vive
con este engaño mandando,
disponiendo y gobernando;
y este aplauso, que recibe
prestado, en el viento escribe
y en cenizas le convierte
la muerte (¡desdicha fuerte!):
¡que hay quien intente reinar
viendo que ha de despertar
en el sueño de la muerte!

Sueña el rico en su riqueza,
que más cuidados le ofrece;
sueña el pobre que padece
su miseria y su pobreza;
sueña el que a medrar empieza,
sueña el que afana y pretende,
sueña el que agravia y ofende,
y en el mundo, en conclusión,
todos sueñan lo que son,
aunque ninguno lo entiende.

 


Yo sueño que estoy aquí,
destas prisiones cargado;
y soñé que en otro estado
más lisonjero me vi.
¿Qué es la vida? Un frenesí.
¿Qué es la vida? Una ilusión,
una sombra, una ficción,
y el mayor bien es pequeño;
que toda la vida es sueño,
y los sueños, sueños son.
 
Pedro Calderón de la Barca

Un par de frases

Un amigo no es una palabra, es un hecho
 
 
En ocasiones la vida es tan dura que sólo un amigo puede ayudarte a soportarla.
 
7月7日

Sueños de Gloria

Sueños de Gloria
 
 
Es raro que una persona que haya vivido en el barrio madrileño de Lavapiés, en los años 50, no recuerde a Gloria Domínguez Carpio. Era una mujer muy poco agraciada, solterona y sin ningún pretendiente, se ganaba la vida fregando suelos, no tenía familiares cercanos ni amigos, su casa era una habitación sin ventanas y, en resumen, su existencia se limitaba a trabajar y a dormir, pero todos la envidiaban. Se la veía feliz.
 
Algunos de los que rozaron por instantes la vida de Gloria no perdieron la oportunidad de preguntarle -con más indiscreción que sutileza- cuál era la razón de su desconcertante estado anímico. Y, palabras textuales de la señora Domínguez: “La gente me tomaba por una jovencita loca, por una loca clínica, mas no desgraciada. No lo decían, pero sus miradas bastaban. Además, se despedían de inmediato y no volvían a tocar el tema. Explicarles que mi alegría se debía a la ilusión de llegar a casa para dormir cuanto antes y así soñar el mayor tiempo posible les parecía demencial”.
 
Ella no recuerda desde cuando empezó a vivir en sus sueños. También asegura no conservar imágenes de sus primeros años en casa de sus padres. Le gusta creer que llegó a ese mundo perfecto por casualidad, gracias a su curiosidad infantil. Sin embargo, Andrés Blanco, ex empleado del clausurado orfelinato Santa María, donde ella se crió, plantea que fue el dolor profundo y constante lo que la llevó a refugiarse en la fantasía. En todo caso, más allá del origen, lo relevante en su juventud era su presente. Y el presente no es algo que se ve o se toca o que está en el entorno, sino aquello que se siente y se percibe. Por eso mismo su felicidad era tan real.
 
En los años 50, al salir del trabajo, Gloria evitaba cualquier tipo de contratiempo para llegar a su casa. Una vez ahí, se quitaba los zapatos en la entrada, abría el baúl que contenía las conservas, sacaba una, cogía la barra de pan, cortaba un trozo, ponía una fruta junto a su plato y comía lo necesario. Tras terminar, colocaba los utensilios sucios en un barreño que poseía una tapa hermética para contener los olores. Después, salía al pasillo y entraba al baño comunitario. Ya bañada y en pijama, se iba directa a la cama. Esa rutina la seguía de lunes a viernes. El sábado, se despertaba a las 10 de la mañana, tomaba desayuno, realizaba las compras de la semana, lavaba todos los utensilios y la ropa, limpiaba su casa, comía algo más contundente que los otros días, salía al pasillo, entraba al baño y, finalmente, se iba a dormir, hasta el lunes, día en que se levantaba un poco antes de lo habitual para recoger la ropa del tendedero. 
 
Su casa era una habitación de 12 metros cuadrados, donde al apagar la luz era imposible distinguir si era de día o de noche. Tenía un colchón muy cómodo -colocado directamente sobre el suelo-, un armario salido, el baúl de las conservas, una caja con los utensilios, el barreño y una pequeña mesa personal de 20 centímetros de altura, sobre la que estaba el frutero y la panera. Nada más, ni siquiera polvo.
 
Apenas se acostaba entre las delicadas sábanas, Gloria despertaba junto a su marido y hacía el amor, sintiendo las caricias de los primeros rayos del sol. Después alistaba a sus dos hijos para ir al colegio mientras él les preparaba la merienda. El resto del día lo iba construyendo a su antojo. Pero no siempre fue de ese modo. Al comienzo dedicaba mucho tiempo a concentrarse en algo específico para soñar con ello, y a menudo no resultaba. Cuando eso le fue fácil, empezó a manipularlos desde dentro, en sus duermevelas, cosa que le cansaba muchísimo. Con los años, aprendió a vivir dormida. Aquel proceso fue de la mano del tipo de sueños que creaba, pasando de princesas y hadas a una vida real perfecta. 
 
El lunes 9 de marzo de 1959, dentro de su rutina, Gloria conoció a un asturiano que la comenzó a querer, aunque para ella sólo era un contratiempo. Él no desistió, cada día se enamoraba más de la felicidad que transmitía y se lo hizo saber con cientos de detalles y algunas palabras. “Sólo por escucharlo, llegué hasta sentirme infiel con el hombre que me había dado dos hijos en mis sueños. Sé que puede parecer ridículo… ¡teníamos una relación de casi 7 años! Una relación preciosa, ideal”. 
 
Un día, de repente, Gloria aceptó salir con el pretendiente. También aceptó casarse con él y emprendieron una nueva vida en Asturias. “Qué se va a hacer, me enamoré. Yo quería al padre de mis hijos, lo quería mucho, pero no era la clase de amor por la que eres capaz de dejarlo todo, tu armonía, incluso tu felicidad”.
 
Actualmente Gloria Domínguez sigue casada en Asturias y tiene tres hijos y cinco nietos inscritos en el registro civil español. Asegura que todas las noches continúa viendo a sus otros dos descendientes, que aún no le han dado nietos.
por Rafael R. Valcárcel
5月21日

Adiós al poeta del compromiso

Muere Mario Benedetti después de una larga vida de lucha contra la adversidad y en defensa de la alegría (JUAN CRUZ - Madrid - 17/05/2009)
 

Murió Mario Benedetti. El poeta resistente, que vivió el exilio y la enfermedad (un asma pertinaz, obsesiva) le fueron rompiendo, pero él se mantuvo siempre "en defensa de la alegría". Finalmente, una agonía causada por un fallo intestinal, que hizo deprimentes sus últimos días, le rompieron del todo, y murió ayer a los 88 años, en su tierra, Montevideo. Nació en Paso de los Toros, pero esta urbe que parece un microcosmos literario fue el lugar al que volvió siempre, de todos los exilios. Era al final (y esta expresión la acuñó él) un desexiliado. Pero su alma sufrió las heridas de todos los exilios.


Audio

Benedetti: "El amor es una cumbre"

AUDIO - Cadena Ser - 18-05-2009

Su muerte se produjo semanas después de su última hospitalización por fallos multiorgánicos que al final le cegaron el humor y la vida; pero había empezado a morir mucho antes; hace tres años falleció su mujer, Luz, con la que vivió toda la vida, en la libertad y en el destierro; él creyó siempre que la enfermedad de Luz, que se olvidaba de apagar las luces de la casa, en Madrid, era una simple distracción, e incluso le compró artilugios con los que dominar las consecuencias de su sordera. El poeta del compromiso, del amor y de la alegría, sintió luego que, en efecto, esas ausencias eran debidas a un alzheimer que inundó la casa de desolación y de huida.

Se fue con ella, de nuevo, a Montevideo, y allí la cuidó hasta que finalmente le dejó del todo. Y le dejó malherido. Benedetti tuvo algunos momentos de alegría después, como cuando Hortensia Campanella, su biógrafa última, le entregó el manuscrito en el que se condensa la vida entera del escritor que nos ha dejado. Él ironizó ante tanto papel, y delante de Ariel, su fiel ayudante, dijo: "¿Tanto he hecho?"

Pero su alma estaba herida; seguía escribiendo, poemas, haikus, animado por su editor de poemas, Chus Visor; tenía la casa llena de literatura; en un tiempo él fue política, enteramente, sus poemas estaban al servicio de la rabia que le produjeron las dictaduras del sur, la suya, la uruguaya, que le persiguió a muerte, y la argentina, que fue cómplice de aquella y también quiso matarle. Mató a un amigo suyo, el líder político Zelmar Michelini, y esta muerte fue un símbolo de las muertes que hubo antes y después en la vida acosada de hombres como él. Luz fue su bastón. Y Palma y Cuba y Lima sus lugares de exilio; a los tres les guardó siempre gratitud; fue un gran defensor de la Cuba de Fidel, por eso mismo, pero jamás utilizó esa afinidad para discutir, en los últimos tiempos sobre todo, lo que en esa revolución que él quiso se fue torciendo.

Era un hombre cordial, enteramente, pero era un tímido absoluto. Los que le conocieron en España le recuerda, por ejemplo, en la Feria del Libro de Madrid, puntilloso, anotando con palotes los libros que firmaba; y le recuerdan rechazando el pescado con espinas y en general las tonterías; era un conversador tranquilo; llegaba a los sitios con su maletita marrón gastada, y dentro llevaba siempre poemas o cartas, en esos momentos en que cumplía compromisos parecía a la vez el escolar que fue y también el oficinista.

Su apariencia era la de un juez de paz, pero nunca hubo paz dentro de su alma, ni siquiera cuando se le vio feliz, con sus manos a la espalda, con su mirada desvaída por las lentillas, con su bigote largo e invariable a lo largo de una vida en la tantos se enamoraron al tiempo que recitaban sus poemas o escuchaban las canciones que hicieron con sus versos su paisano Daniel Viglietti y el catalán Joan Manuel Serrat. Con Viglietti tiene una anécdota que se parece a algunas de las que le convertían también en un escolar huidizo al que le asustaba la fama, al tiempo que le agradaba que algunos, ante sus recitales multitudinarios, le dijeran que parecía una estrella de rock.

Hubiera sido incapaz de cantar, pero un día se encontró con Viglietti en París, en un aeropuerto, y Daniel le dijo a Mario: "Estoy haciendo música para sus poemas". "Y yo estoy haciendo poemas". Entonces el poeta se quedó pensando, y añadió, riendo como reía, como para no molestar: "Tenemos que hacer algo con esta casualidad". De esa casualidad nacieron conciertos, libros; eran como dos en la carretera; cuando vimos a Viglietti en Montevideo, en el entierro de Idea Vilariño, a mediados de abril, la gran amiga generacional de Mario, el cantante nos dijo: "Y lo de Mario. Estamos tan mal, y vamos aún a lo peor".

Se apaga la voz de su compañero, pero quedan la voz de las canciones.

Montevideo fue su último sitio, y fue casi el primero. Su largo recorrido por la vida conoció una interrupción terrible, cuando los médicos le detectaron tumores que aconsejaron operación, en el Hospital XII de Octubre de Madrid. Allí le atendió, entre otros, el doctor José Toledo, que le conocía, y todo el mundo se desvivió por él como si no fuera tan solo un enfermo sino un padre, o un hermano, el hombre que había iluminado con sus versos (de amor, de política, de tierra, de aire) la vida de cualquiera. Un día, poseído por el dramatismo al que a veces lo llevó su pesimismo, el que también está en sus poemas, y en sus narraciones, Mario decidió abandonarse.

Como hubiera dicho Idea, que le precedió en la muerte, empezó a decir para qué. Detrás de esa decisión de no seguir hay algunos versos, como estos: "Me he ido quedando sin mis escogidos/ los me dieron vida/aliento/paso/ de soledad con su llamita tenue/ y el olfato para reconocer/ cuánta poesía era de madera/ y crecía en nosotros sin saberlo/ Me he quedado sin proust y sin vallejo/ sin quiroga ni onetti ni pessoa/ ni pavese ni walsh ni paco urondo/ sin eliseo diego sin alberti/ sin felisberto hernández sin neruda/ se fueron despacito en fila india".

En ese clima de desolación en el que lo pusieron la enfermedad y su porvenir Mario descuidó su aspecto, dejó de afeitarse, y alguien le dijo, una madrugada: "Así no puedes estar. Tú eres guapo, un hombre así parece enfermo. Ya no lo estás". Le bastó. Al día siguiente se rasuró del todo, se puso de limpio, y cuando este amigo le visitó otra vez y se hizo el distraído sobre su nuevo aspecto, el viejo poeta revivido le llamó la atención y le dijo:

-¿No te has fijado que hoy sí me afeité?

Era un hombre insobornable, el más comprometido de su tiempo. Su muerte deja en silencio mustio su época, su ejemplo y la raíz de sus versos. Pero los muchos que le cantan no lo dejarán, como él decía del verdadero amor, en lo oscuro.

PARÉNTESIS, por Mario Benedetti, Montevideo 2008

Acompáñenme a entrar en el paréntesis

que alguien abrió cuando parió mi madre

y permanece aún en los otroras

y en los ahoras y en los puede ser

lo llaman vida si no tiene herrumbre

yo manejo el deseo con mis riendas

mientras trato de construir un río

en sus nubes los pájaros se esconden

no es posible viajar bajo sus alas

lo mejor es abrir el corazón

y llenar el paréntesis con sueños

los pájaros escapan como amores

y como amores vuelven a encontrarnos

son sencillos como las soledades

y repetidos como los insomnios

busco mis cómplices en la frontera

que media entre tu piel y mi pellejo

me oriento hacia el amor sin heroísmo

sin esperanzas pero con memoria

por ahora el paréntesis prosigue

abierto y taciturno como un túnel.


EL ARBOL CONFUNDIDO

Había una vez, algún lugar que podría ser cualquier lugar, y en un tiempo que podría ser cualquier tiempo, un hermoso jardín, con manzanos, naranjos, perales y bellísimos rosales, todos ellos felices y satisfechos.
Todo era alegría en el jardín, excepto por un árbol profundamente triste. El pobre tenía un problema: "No sabía quién era".

"Lo que te falta es concentración", le decía el manzano, "si realmente lo intentas, podrás tener sabrosas manzanas. ¿Ves que fácil es?"

No lo escuches, exigía el rosal. Es más sencillo tener rosas y "¿Ves que bellas son?".

Y el árbol desesperado, intentaba todo lo que le sugerían, y como no lograba ser como los demás, se sentía cada vez más frustrado.
Un día llegó hasta el jardín el búho, la más sabia de las aves, y al ver la desesperación del árbol, exclamó:

-No te preocupes, tu problema no es tan grave, es el mismo de muchísimos seres sobre la tierra. Yo te daré la solución.
No dediques tu vida a ser como los demás quieran que seas. Sé tu mismo conócete, y para lograrlo, escuha tu voz interior. Y dicho esto, el búho desapareció.

- ¿Mi voz interior...? ¿Ser yo mismo...? ¿Conocerme...?, se preguntaba el árbol desesperado, cuándo de pronto, comprendió. Y cerrando los ojos y los oídos, abrió el corazón, y por fin pudo escuchar su voz interior diciéndole: -"Tú jamás darás manzanas porque no eres un manzano, ni florecerás cada primavera porque no eres un rosal. Eres un roble, y tu destino es crecer grande y majestuoso. Dar cobijo a las aves, sombra a los viajeros belleza al paisaje...Tienes una misión ¡Cúmplela!".

Y el árbol se sintió fuerte y seguro de sí mismo y se dispuso a ser todo aquello para lo cual estaba destinado.

Así, pronto llenó su espacio y fue admirado y respetado por todos. Y sólo entonces el jardín fue completamente feliz.

Yo me pregunto al ver a mí alrededor:

¿Cuántos serán robles que no se permiten a sí mismos crecer?

¿Cuántos serán rosales que por miedo al reto, sólo dan espinas?

¿Cuántos, naranjos que no saben florecer?


 

5月14日

Mayo, mi querido Mayo

El pasado día 9 de mayo, sábado, se celebró por tercer año consecutivo el recital de música y poesia "MAYO DE VERSOS", y tuve la suerte de participar recitando un poema de mi cosecha propia, que dice así:

 ¿Cómo es Mayo?

 Mayo es alegría, mezcla de sabores

son los gorriones y sus cantos,

es aroma a tomillo y romero,

adornado  de madreselvas.

Es campo repleto de verde,

Salpicado de rojas amapolas,

Engalanado con flores de jara.

Es una bonita estampa de colores.

Es cielo colmado de azul,

y noche bordada de estrellas

con mil bodoques luminosos

cosidos en un velo de negro tul.

 Rocío fresco da la bienvenida al amanecer

y al anochecer,

surge el temple de la brisa.

 El viento susurra sus viejos cantos,

y las esbeltas lagartijas pasean con altanería

recién despiertos los rayos de sol.

 Así es mayo, un paraíso dormido,

que surge sin estrenar, cada primavera.

Mayo es magia en cada rincón.

Como una bella postal.

Como una melódica canción esperando ser cantada.

Como un nuevo libro esperando ser leído.

Como una explosión de aromas que se lanzan libres a volar.

 Como una sonrisa que espera ser acariciada,

Como una mirada que espera el beso.

Así es mayo, mayo, mi querido mayo.

 

 Ana María Cabezas Ramírez

Mayo 2009




Jamás abandones a un amigo

Un hombre, un caballo y su perro iban por una carretera. Cuando pasaban cerca de un árbol enorme cayo un rayo y los tres murieron fulminados.

Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo, y prosiguió su camino con sus dos animales.

La carretera era muy larga y colina arriba. El sol era muy intenso, y ellos estaban sudados y sedientos. En una curva del camino vieron un magnifico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro. El caminante se dirigió al hombre que custodiaba la entrada y entablo con él, el siguiente dialogo:
-Buenos días.
-Buenos días- Respondió el guardián.
-¿Cómo se llama este lugar tan bonito?
-Esto es el cielo
-¡Qué bien que hayamos llegado al cielo, porque estamos sedientos!
-Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera. Y el guardián señalo la
fuente.
-Pero mi caballo y mi perro también tienen sed...
-Lo siento mucho-dijo el guardián-pero aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre se levanto con gran disgusto, puesto que tenia muchísima sed pero no pensaba beber solo. Dio las gracias al guardián y siguió adelante.

Después de caminar un buen rato cuesta arriba, ya exhaustos los tres, llegaron a otro sitio, cuya entrada estaba marcada por una puerta vieja que daba a un camino de tierra rodeado de árboles.
A la sombra de uno de los árboles había un hombre echado, con la cabeza cubierta por un sombrero. Posiblemente dormía.
-Buenos días-dijo el caminante
-El caminante respondió con un gesto de la cabeza.
-Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo
-Hay una fuente entre aquellas rocas-dijo el hombre, indicando el lugar- Podéis beber tanta agua como queráis.
El hombre, el caballo y el perro fueron a la fuente y calmaron su sed.
El caminante volvió atrás para dar las gracias al hombre.
-Podéis volver siempre que queráis-le respondió este
-A propósito ¿Cómo se llama este lugar?-pregunto el hombre.
-CIELO
-¿El cielo? pero si el guardián del portal de mármol me ha dicho que aquello era el cielo
-aquello no era el cielo. era el infierno-contesto el guardián.
el caminante quedo perplejo.
-Deberíais prohibir que utilicen vuestro nombre esta información falsa debe provocar grandes confusiones- advirtió el caminante.
-De ninguna manera-increpó el hombre- en realidad nos hacen un gran favor, porque alli se quedan todos los que son capaces de abandonar a sus mejores amigos...

Jamás abandones a tus verdaderos amigos aunque eso te produzca inconvenientes
personales. Si ellos han estado dándote su amistad y compañía has contraído una deuda:
"NO ABANDONARLOS NUNCA"

Hacer un amigo es una gracia, tener un amigo es un don, conservar un amigo es una
virtud, SER TU AMIGO ES UN HONOR.


4月17日

Pensamientos

"Quien sabe qué hacer, también sabe cuándo."
(Arquímedes)



"Tiene valor aquel que admite que es un cobarde."
(Fernandel)



"Nunca he encontrado una persona tan ignorante que no pueda aprender algo de ella."
(Galileo Galilei)



"El futuro pertenece a quienes creen en la belleza de sus sueños."
(Eleanor Roosevelt)



"No ser amados es una simple desventura; la verdadera desgracia es no amar."
(Albert Camus)



4月11日

Regalo de mi querido amigo Aboro

 
En referencia a mi anterior entrada, el gran poeta y querido amigo Aboro, me ha enviado este bello soneto.
Desde aqui mis más sinceras GRACIAS.
4月10日

EL SOL Y LA LUNA

Al principio de los tiempos, en la Tierra habitaban solo unas pocas personas, animales y plantas. El Sol cada día iluminaba la tierra, dando luz y calor, para que los seres vivos pudieran vivir.
Sin embargo sentía que a pesar de él, la gente no parecía feliz. Y preguntó a la Tierra:
- Amiga Tierra, ¿qué ocurre? ¿Acaso no os doy luz para que veáis y os caliento para que no sintáis frío? ¿Acaso no hago crecer las plantas para que tengáis alimentos? ¿Por qué no es la gente feliz?

A esto, la Tierra respondió: - Si, buen Sol. Tú generosamente nos das la alegría de tu luz y la calidez de tu cariño. La gente te está agradecida por ello, pero cuando te vas, todos se deprimen. Les falta algo, no sé lo que es.

El Sol se sentía afligido, pero no podía iluminar completamente la Tierra todo el tiempo.

Pasó el tiempo y un día la Tierra le dijo al Sol: - Buen Sol, hay alguien a quien quiero que conozcas. Se llama Luna, hace poco que está conmigo y, al igual que tú, quiere hacer a la gente feliz. Sin embargo, no lo consigue.

- ¿Dónde está? No la veo - dijo el sol

- Eso es porque ella, al igual que yo, carece de luz propia. Pero la verás si le das un poco de tu luz.

El Sol envió un poco de luz donde le dijo la Tierra y poco a poco una forma plateada y redonda fue apareciendo. Era más pequeña que la Tierra , delicada y hermosa.

El Sol de inmediato se enamoró de ella.

- Hola, poderoso Sol - dijo la Luna.

- Hola, hermosa Luna - dijo el Sol.

Aquel día el Sol y la Luna hablaron por primera vez. De sus orígenes, de lo hermoso que era el otro, de lo que querían a la Tierra y de como les apenaba que la gente no fuera feliz.

Al final, el Sol y la Luna se despidieron ya que la Luna tenia que seguir a la Tierra.

A la mañana siguiente, el Sol se asomó por el horizonte como siempre. Pero notó que las personas parecían más felices. El mundo giró y por donde quiera que el sol miraba, veía que era así en todas partes.

- Qué extraño - pensó.

Pasó el tiempo, y comenzó a haber mas gente, y seguían pareciendo más felices. Intrigado, preguntó a la Tierra: - Amiga Tierra, ¿qué ocurre? Llevo contigo desde que naciste, y la gente no parecía feliz. Ahora tienen algo que les da ganas de vivir, y no es ni por mi luz ni por mi calor.¿Sabes qué es?

- Si, buen Sol. El día que conociste a Luna y la iluminaste, la gente la vio durante aquella noche. Entonces se pararon a contemplarla, y surgieron muchas cosas hermosas. Descubrieron el amor, la pasión, la ternura... los sentimientos.

- Entiendo. Necesitaban a alguien que les iluminara de noche, alguien que les maravillara con su belleza, que les permitiera sentir y soñar. Esa es Luna. Pero no podían verla. Me alegro mucho por ellos.

Pero la Tierra notó algo triste en el Sol. Y le preguntó: - Sé que te alegras por la gente, pero hay algo en ti que siente tristeza.¿A qué se debe?

- A que yo amo a Luna. Pero no podré verla, porque no podemos estar juntos. Solo la veo un momento antes de irme y en los primeros instantes de las mañanas. Pero me siento feliz de que al iluminarla la gente la vea y pueda ser feliz.

- ¿La amas? Pues ella también te ama, Sol. Y siente como tú no poder verte más que unos fugaces instantes. Y ella es feliz por la gente, porque con la luz que tú le das ella ha ayudado. Tú das la vida a la gente. Durante el día la gente vive y espera la noche para sentir las cosas que Luna les inspira. Y de noche, al contemplarla y sentir esos sentimientos, valoran la vida que les das como como nunca.

Cuando el Sol escuchó estas palabras se sintió feliz, aunque algo apenado por no poder ver a su amada.

- No te apenes - dijo la Tierra - Porque sabes que tu deber es dar vida con tu luz y calor, y ella sabe que el suyo es dar sentimientos y pensamientos hermosos a las personas. Y como ambos sois tan generosos, yo también lo seré con vosotros.

Y así la Tierra prometió que una vez cada cierto tiempo Sol y Luna se encontrarían, aunque fuera por poco tiempo.

Esto viene ocurriendo desde hace muchos, muchos años, y los seres humanos lo llamaron eclipse. Por eso, cuando veáis un eclipse, no veáis algo oscuro y terrible. Alegraos porque los amantes más viejos del Universo se han encontrado. Y en esos momentos pueden verse cara a cara, acercar sus rostros y besarse.

Intentad ser generosos, como ellos lo son con nosotros.

Un par de frases más

"La vida es dulce o amarga; es corta o larga. ¿Qué importa?
El que la goza la halla corta, y el que la sufre la halla larga."
Ramon de Campoamor

"El que ama de verdad no es el que enciende el fuego, sino el que lo conserva."
Carlos Fisas
3月21日

Frases para la reflexión

"Quien nunca haya cometido un error, nunca ha intentado algo nuevo."
(Albert Einstein)

"Si el tiempo es lo más caro, la pérdida de tiempo es el mayor de los derroches."
(Benjamin Franklin)

"Lo malo de los que se creen en posesión de la verdad
es que cuando tienen que demostrarlo no aciertan ni una."
(Camilo José Cela)

"El sabio puede cambiar de opinión. El necio, nunca."
(Inmanuel Kant)

"Una palabra bien elegida puede economizar no sólo cien palabras sino cien pensamientos."
(Henri Poincaré)